"Ganador Pre Cosquín Solista Vocal Masculino de Folclore: Leopoldo Garzón (Sede Capital Federal)". Así figura en la cartelera de presentaciones del festival de Cosquín. Pero él, aunque vive en Buenos Aires desde febrero del año pasado, remarca que se siente representante de Tucumán, donde pasa algunos días hasta que tenga que viajar a Córdoba. El martes se presentará en el escenario de la plaza Próspero Molina y su actuación será transmitida por Canal 7.
"Me fui de Tucumán en 2007 a estudiar la carrera de dirección coral a la universidad de La Plata. Después me mudé a la Capital a estudiar canto lírico", relata. "Se extraña mucho. Siempre que puedo vuelvo a visitar a mi familia y a mis amigos", agrega.
Algo diferente
Años anteriores había participado en el Pre Cosquín, pero sin pasar de la final. Este año pudo ganar. "Canté ?Viaje infinito?, de Javier Fiori, un amigo mío. Es un tema inédito, así que fue algo muy jugado. Todos acostumbran a interpretar canciones viejas y conocidas. Yo intenté hacer algo diferente", señala. La jugada le salió bien, aunque admite que no había ido a participar pensando solamente en ganar. "Mis expectativas eran conectarme más con mi música y compartirla con otra gente", asevera.
Leopoldo dice que en Tucumán hay un concepto especial del folclore. "Hay una búsqueda, un intento de transgredir, y a mí eso me influyó mucho", expresa.
También asegura que el folclore tucumano es respetado en todo el país, menos acá". Le molesta que haya músicos increíbles que no son tenidos en cuenta.
"Yo siempre represento a Tucumán. El hecho de participar por la sede Capital Federal fue circunstancial. Yo soy de acá y mi música es de acá. Es algo que tiene que ver con una cuestión cultural, con la formación", comenta. Reconoce que uno también va recibiendo influencia de otros lados: "no soy cerrado en ese sentido, pero sí considero que es importante tener una identidad y mi música la tiene".
El joven músico admite que antes no le gustaban tanto los festivales: "sentía que no podía cantar mi música. Ahora pasaron los años y lo veo de otra forma. Tengo más seguridad en lo que hago. No tiene que ver con creérsela, sino con estar más convencido de lo que uno hace".
Alegría inmensa
Para Leopoldo, participar en el festival de folclore más importante de Argentina como un embajador artístico de Tucumán es una responsabilidad grande y, al mismo tiempo, una alegría inmensa.
"Hay algo de presión por las expectativas puestas en mí. Muchos músicos amigos me dijeron que soy su representante. Eso también genera una sensación de unión que está buenísima", comenta. Y añade: "hay mucha ansiedad y la situación me intimida un poco. A veces no llegás a dimensionar la importancia del evento". Además menciona que el hecho de que su presentación sea transmitida por televisión le genera algo de presión extra, que él espera convertir en motivación.